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Periodista – Escribidora

 

maite barrio periodista

Recientemente asistí a un curso sobre técnicas de venta organizado por una compañía aseguradora en la que intenté en vano hacer carrera. El monitor nos hablaba de los “nuevos” métodos comerciales bautizados con apabullantes nombres y, al finalizar, me atreví a comentarle lo curiosos que me resultaba que, de alguna manera y de forma natural basada en el método llano de buscarse la vida, yo había venido recurriendo a esas “artes” para obtener información durante casi tres décadas porque, le dije, “soy periodista y…”. Ya no me dejó seguir, apuntándome con un dedo, me espetó contundente: “erassssss periodista, ahora eres agente comercial”.

“Y una mierda”, pensé yo para mi adentros y hasta creo que moví las labios para reforzarlo aunque fuese con el balbuceo. “Yo siempre seré periodista”, aunque otra cosa es que tenga que trabajar como agente, como secretaria o haciendo camas (trabajos dignos y codiciado alguno, huelga decirlo).

Periodista-escribidora

Soy periodista y escribidora

Soy periodista y escribidora, aunque ganas que me han quedado de ser artista (pierdo la vergüenza que no tengo y hasta la cabeza dándole al cante y bailando y paso del drama a la comedia y viceversa con facilidad, aunque quisiera instalarme en el intermedio).

Soy periodista por obra y gracia del esfuerzo económico de mis padres, por mis 30 años de profesión y por amor propio.
Soy escribidora porque suspiro por dedicar mis días y aún mis noches a relatar. Porque allá donde un avispado ve un negocio, donde un informático un programa o donde un pintor un cuadro, yo veo una historia que contar.
Las vidas están hechas de grandes, de minúsculas historias. Casi todos los devenires son susceptibles de ser escritos, novelados, cada pequeño suceso, cada inocuo sucedido, una decisión desencadenante, un sentimiento transmitido, el origen de un estado vital…

quiero-vivir

¡Contiene tanta hermosura intentar unir palabras para inocular historias en los demás, o en uno mismo, sin más!
Por lo demás, ¿qué decir?
Que, igual que recita la canción, “que no daría yo” por poder volver a trabajar en la radio. Medio que me llevó a estudiar Periodismo años después de que una de mis aficiones infantiles fuese ir haciendo de eco a las locutoras.
Que sigo llevando encima una libreta de espiral donde apuntar bocetos de futuros relatos.
Y que voy nadando por el día a día entre mis risas y mis llantos, entre el filtro naïf que llevo de fábrica y las bofetadas que se han incorporado después, entre fundirme con el fango y reverdecer con el amanecer del día siguiente.
Entre subirme al guindo y bajarme de él para pisar el asfalto. Y puesto que lo piso y que, además, como, visto y calzo, escribo lo que quiera para quien me lo pida, porque no puede hacerlo o porque prefiere perder o ganar el tiempo en otras ocupaciones.

*los dibujos de esta página están hechos por DirtyHarry, un gran artista y amigo.
http://www.dirtyharry.es/

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